Jueces 18:30 ¿Manasés o Moisés?

Veamos cómo vierten Jueces 18:30 varias versiones de la Biblia (destacaré en las fotos la palabra que nos interesa):

La Biblia del Oso por Casiodoro de Reina (Basilea, 1569):



Versión Moderna por H. B. Pratt (Sociedad Bíblica Americana, 1893):


Esta versión ofrece la siguiente nota al nombre "Moisés":



Reina-Valera, revisión publicada en Madrid en 1914:



Reina-Valera revisión del 1960 (coloco en negrita la palabra que nos interesa):
Y los hijos de Dan levantaron para sí la imagen de talla; y Jonatán hijo de Gersón, hijo de Moisés, él y sus hijos fueron sacerdotes en la tribu de Dan, hasta el día del cautiverio de la tierra.


La Biblia Vulgata Latina traducida al español por Felipe Scio de San Miguel (Madrid, 1807):


Esta edición incluye la siguiente nota a la palabra "Moysés":



Nacar-Colunga, 1ª edición (Bac, Madrid, 1944):



Bover-Cantera (BAC, Madrid, 1947):



Traducción del Nuevo Mundo revisión de 1987 (coloco en negrita la palabra que nos interesa):
Después de aquello los hijos de Dan pusieron de pie para sí la imagen tallada; y Jonatán hijo de Guersom, hijo de Moisés, él y sus hijos llegaron a ser sacerdotes para la tribu de los hasta el día en que el país fue llevado al destierro.

La edición con referencias de esta versión ofrece la siguiente nota al nombre "Moisés":
“Moisés”, LXXAVg; MLXXBBSy: “Manasés”. Por respeto a Moisés, los escribas insertaron suspendida la letra heb. Nun, “n”, en el nombre original en M, haciendo que diga “Manasés”.


Así, podemos comprobar que algunas de las versiones citadas arriba traen la lectura "Manasés" y otras "Moisés". Entonces, ¿cuál es la correcta?

Para responder a esta pregunta tenemos que volver al campo de la crítica textual de la Biblia Hebrea o Antiguo Testamento y al contenido e importancia de las notas masoréticas. Veamos cómo lo explica el Dr. Julio Trebolle Barrera en su obra La Biblia judía y la Biblia cristiana (Editorial Trotta, Madrid, 4ª edición 2013; pág. 298):



Podemos comprobar, entonces, que fueron los masoretas los que incluyeron la nun (letra n) elevada en el texto hebreo de Jueces 18:30, para que se leyera "Manasés" en lugar de "Moisés", porque les daba vergüenza que un descendiente del gran profeta de Jehová y libertador del pueblo de Israel se hubiera convertido en un sacerdote de la adoración falsa. Sin embargo, al escribir esa letra elevada sobre las otras, señalaban que se había producido un cambio en las consonantes de la palabra, y que el nombre original era "Moisés".

La Vetus Latina (VL) y la Vulgata (Vulg) traen el nombre "Moisés". El texto más antiguo de la Septuaginta ofrece la lectura "Moisés"; más tarde se cambió esta por "Manasés". De hecho, hasta el Códice Alejandrino sufrió una corrección hexaplar de acuerdo con el texto masorético, que introdujo la palabra "Manasés" en el manuscrito.

Es curioso que una versión como la Reina-Valera revisada en 1960 corrige el texto hebreo en Jueces 18:30, de acuerdo a la masora, pero incoherentemente no hace lo mismo con el resto de las enmiendas de los soferim.

También la Bover-Cantera muestra incoherencia, pues no ha corregido el texto hebreo en Jueces 18:30, cuando lo hace en otros pasajes, de acuerdo a la masora.

La Biblia de las Américas no corrige ninguna de las enmiendas de los soferim, ni en Jueces 18:30 ni en ningún otro lugar.

La Traducción del Nuevo Mundo es excepcional, pues corrige los principales cambios efectuados por los soferim, de acuerdo a la masora. Asimismo, las notas que ofrece sobre esta cuestión son académicamente excelentes.


Juan 7:28 ¿"Y no he venido de mí mismo" o "Además, no he venido por mi propia iniciativa"?

Veamos cómo traducen cierta frase de Juan 7:28 varias versiones de la Biblia:

Reina-Valera revisión de 1960 (RV60):

y no he venido de mí mismo

La Biblia de las Américas (LBLA):

Yo no he venido por mi propia cuenta

Nueva Biblia latinoamericana de hoy (NBLH):

Yo no he venido por decisión propia

Traducción del Nuevo Mundo revisión de 1987 (TNM):

Además, yo no he venido por mi propia iniciativa


Como se puede comprobar, esta frase se vierte de diferente manera entre estas traducciones de la Biblia. ¿Cuál sería la lectura que mejor transmite el significado del texto griego?

Para responder a esta pregunta, examinemos primero la traducción interlineal de Juan 7:28 que ofrece el Interlineal académico del Nuevo Testamento griego-español publicado por la editorial Clie en 2018:




Analicemos las palabras griegas claves para entender esta frase: ἀπʼ ἐμαυτοῦ.

Esta construcción está formada por la preposición ἀπό, indicando la persona de la cual surge un acto, y el pronombre reflexivo 1ª persona ἐμαυτοῦ, "mí mismo". 


La obra Análisis gramatical del griego del Nuevo Testamento por Max Zerwick y Mary Grosvenor explica así el significado de la construcción ἀπʼ ἐμαυτοῦ en Jn 7:28:


En este contexto, lo que Jesús quería enseñar es que la idea de venir a la Tierra no había partido de él. Era su Padre, Jehová, quién le había enviado.

Esta construcción ocurre 7 veces en el evangelio de Juan, a saber: Jn 5:30; 7:17, 28; 8:28, 42; 10:18 y 14:10. En todos los casos, menos en Jn 10:18, indica la subordinación del Hijo de Dios a su Padre celestial.

Notamos, entonces, que solo tres versiones de las citadas arriba transmiten de una manera entendible el sentido de esta frase: LBLA que vierte "por mi propia cuenta", la NBLH, que lo hace "por decisión propia" y la TNM que ofrece la lectura "por mi propia iniciativa".

La traducción que ofrece RV60, "de mí mismo", es extremadamente literal y prácticamente incomprensible en este contexto.

Podemos concluir, entonces, que solo LBLA, NBLH y TNM transmiten claramente la subordinación del Hijo de Dios a su Padre que encontramos en Juan 7:28.


Habacuc 1:12 ¿"Tú no mueres" o "no moriremos"?

Veamos cómo traducen Habacuc 1:12 varias versiones de la Biblia. Colocaré en negrita las palabras que vamos a examinar:

Reina-Valera revisión de 1960 (RV60):

¿No eres tú desde el principio, oh Jehová, Dios mío, Santo mío? No moriremos. Oh Jehová, para juicio lo pusiste; y tú, oh Roca, lo fundaste para castigar.

La Biblia de las Américas (LBLA):
¿No eres tú desde la eternidad,
oh Señor, Dios mío, Santo mío?
No moriremos.
Oh Señor, para juicio lo has puesto;
tú, oh Roca, lo has establecido para corrección.

Nueva Versión Internacional (NVI):
¡Tú, Señor, existes desde la eternidad! ¡Tú, mi santo Dios, eres inmortalTú, Señor, los has puesto para hacer justicia; tú, mi Roca, los has puesto para ejecutar tu castigo.
Esta versión incluye la siguiente nota:
1:12 eres inmortal (lit. no morirás; según una tradición rabínica); no moriremos (TM).

Traducción del Nuevo Mundo revisión de 1987 edición con referencias (TNM):
¿No eres tú desde mucho tiempo atrás, oh Jehová? Oh Dios mío, mi Santo, tú no mueres. Oh Jehová, para juicio lo has puesto; y, oh Roca, para un censurar lo has fundado.
Esta versión ofrece la siguiente nota a las palabras "tú no mueres" (corchetes de la obra):
“Tú no mueres.” Heb.: lo’ ta·múth. Esta era la lectura original, pero los soferim la cambiaron para que dijera: lo’ na·múth, “no moriremos”; T: “tu palabra [aram.: mehm·rákj] permanecerá (durará) hasta tiempos indefinidos”. Véase Ap. 2B.

Biblia de Navarra (Midwest Theological Forum / Ediciones Universidad de Navarra, S. A., 2008):
¿No eres Tú, Señor,
desde el principio,
Dios mío, Santo mío?
¡Tú no mueres!
Tú, Señor, lo pusiste para hacer justicia;
¡oh Roca mía!, Tú lo estableciste 
para corregir.


Como podemos observar, se ofrecen diferentes lecturas entre estas traducciones. Así, RV60 y LBLA traen las palabras "no moriremos", NVI "eres inmortal", TNM y la Biblia de Navarra "tú no mueres", refiriéndose a Dios.

Entonces, ¿cuál es la lectura correcta? ¿A qué se debe esta diferencia?

Para poder responder objetivamente a esta pregunta es necesario que conozcamos primero algunos datos sobre la transmisión del texto hebreo de la Biblia. Llamamos Texto Masorético
(TM) al texto hebreo y arameo de la Biblia al que unos copistas llamados masoretas añadieron un sistema de vocalización y una variedad de notas marginales a las que se llama masora. 

Pero, ¿qué es la masora? Dejemos que sea la obra Historia de la Biblia por Miguel Pérez y Julio Trebolle (Editorial Trotta / Universidad de Granada, 2006, págs. 155-6) la que responda a esa pregunta:



Entre las anotaciones de la masora se encuentran las que señalan las enmiendas de los soferim o tiqquney soferim. Acerca de estas, la obra citada arriba explica lo siguiente (pág. 221):



En otras palabras, había ciertos textos en la Biblia hebrea que a los soferim o antiguos escribas hebreos les parecía que mostraban irreverencia a Dios o falta de respeto a sus representantes terrestres. Por eso, hicieron algunas "enmiendas" en el texto consonántico para "corregir" esas supuestas irreverencias o faltas de respeto. Siglos después, los masoretas detectaron estas "enmiendas" pero no se atrevieron a modificar el texto que habían recibido, limitándose a anotar la lectura correcta al margen del texto en el manuscrito. 

En el versículo que nos ocupa, Habacuc 1:12, a los soferim les pareció irrespetuoso que se dijera de Dios "tú no mueres", por lo que, cambiando tan solo una consonante, alteraron el texto para que leyese "nosotros no moriremos". Más tarde, los masoretas detectaron esta "enmienda" y, aunque no cambiaron el texto principal, indicaron mediante una nota masorética la lectura correcta: "tú no mueres". 

Por esta razón, la gran mayoría de las traducciones modernas de la Biblia han corregido este versículo y ofrecen el sentido correcto original. Algunas versiones recientes continúan manteniendo el texto alterado por los soferim, como hace LBLA, probablemente para contentar a sus usuarios objetivos que están acostumbrados a la lectura que traen las versiones más antiguas, como las pertenecientes a la tradición Reina-Valera.

¿Por qué no se dio importancia a las notas masoréticas en las primeras traducciones de la Biblia hebrea a idiomas vernáculos, como el alemán, el inglés, el español, etc.? 

La respuesta es muy sencilla. En primer lugar, se debe a que los traductores no comprendían bien la función y la importancia de la masora que acompañaba al texto en los manuscritos. Además, no todas las ediciones del Antiguo Testamento hebreo y arameo que se publicaron desde la invención de la imprenta imprimieron las masoras. Sí lo hizo la edición de Jacob ben Hayyim ibn Adonijah, aunque de manera incompleta y con lagunas. Las tres ediciones del texto hebreo preparadas por Rudolf Kittel y publicadas en 1906, 1913 y 1937 no incluían la masora, solo algunas notas a pie de página del editor. No fue sino hasta la publicación de la Biblia Hebraica Stuttgartensia (de 1967 a 1976; en un solo tomo en 1977) que se imprimió la masora completa del Códice de Leningrado, el manuscrito en que se basa esta edición; la masora magna o masora grande en un volumen separado en 1971 (Massorah Gedolah). En la Biblia Hebraica Quinta, que todavía no se ha completado, se está dando aún más atención a la transmisión fiel y completa de la masora, incluyendo un minucioso comentario de esta para cada libro. Otra razón es que ha sido desde finales del s. XIX y hasta la actualidad cuando ha habido un enorme y progresivo aumento del conocimiento de la historia de la transmisión del texto bíblico a través de los siglos. 

Como ejemplo de una Biblia hebrea publicada sin masora, veamos abajo una foto de la edición de 1958 de Norman Henry Snaith, publicada y distribuida durante décadas por la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera:



Así se vería el texto hebreo junto con la masora y el aparato crítico en la primera página de Génesis en la Biblia Hebraica Quinta:




Sin embargo, ya desde la publicación en 1906 de la primera edición de la Biblia Hebraica de Rudolf Kittel se presentaron en las notas los cambios efectuados por los soferim en Habacuc 1:12 y otros lugares. Esta sería la nota para la variante que estudiamos de Habacuc 1:12:



Hasta donde lo he podido comprobar la primera traducción de la Biblia al español que corrigió la "enmienda" de los soferim en Habacuc 1:12 fue la llamada Bover-Cantera, producida por José María Bover Oliver y Francisco Cantera Burgos (BAC, Madrid, 1947), que vertió así este versículo:


Esta versión incluía la siguiente nota crítica a la palabra morirás en este pasaje:


Esta nota se interpreta así: 
así leemos con la edición de 1937 de la Biblia Hebraica de Kittel; el texto hebreo dice moriremos.

La TNM es excelente en esta cuestión, pues corrige todas las alteraciones del texto bíblico introducidas por los soferim, de acuerdo a la masora. Les animo a que puedan estudiar los apéndices que trae la edición con referencias.



Si alguien está interesado en profundizar en el conocimiento académico de la masora, le recomiendo la siguiente obra:

Masora. La transmisión de la tradición de la Biblia Hebrea por Guadalupe Seijas de los Ríos-Zarzosa y Elvira Martín Contreras (Verbo Divino, Estella, 2010). 

Es muy interesante ver también este vídeo sobre el trabajo de la doctora Elvira Martín. 


Apocalipsis 1:10 ¿"Domingo" o "día del Señor"?

Veamos como traducen Apocalipsis 1:10 varias versiones de la Biblia. Colocaré en negrita las palabras que vamos a examinar:

Reina-Valera 1960 (RV60): 
"Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta,"

Traducción en lenguaje actual (TLA):
"Pero un domingo quedé bajo el poder del Espíritu Santo. Entonces escuché detrás de mí una voz muy fuerte, que sonaba como una trompeta."

La Biblia de nuestro pueblo (BNP):
"Un domingo, se apoderó de mí el Espíritu, escuché detrás de mí una voz potente, como de trompeta,"

Así es como vierte este versículo el Nuevo Testamento Interlineal de Francisco Lacueva (Clie, Terrassa, 1984):




Como podemos notar, existe una importante diferencia entre estas versiones. RV60, junto con la mayoría de traducciones al español, vierte literalmente el sintagma griego ἐν τῇ κυριακῇ ἡμέρᾳ por "en el día del Señor", mientras otras, como TLA o BNP, vierten esta expresión por "un domingo". Este hecho nos lleva a preguntarnos, ¿cuál es la mejor traducción?

No es difícil comprender que la mejor traducción en este caso es la literal: "en el día del Señor". La que ofrece la lectura "un domingo" simplemente ofrece su propia y limitada interpretación de lo que significa "el día del Señor" en este contexto. 

Pero, ¿es adecuado ofrecer la palabra "domingo" en este lugar? No, pues no hay ningún lugar en el Nuevo Testamento que indique que para los cristianos cierto día de la semana debía ser de obligado descanso. De hecho, fue el emperador romano Constantino quien decretó el año 321 de nuestra era que el Dies Solis (Día del Sol) fuese un día de descanso. Más tarde la cristiandad asimiló este día festivo llamándolo Dies Dominicus (Día del Señor), de donde proviene la palabra española "domingo".












Judas 25 Al único Dios mediante Jesucristo

Veamos como traducen Judas 25 varias versiones de la Biblia. Colocaré en negrita las palabras que vamos a examinar:

Reina-Valera revisión de 1960 (RV60):

al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén.

La Biblia de las Américas (LBLA):

al único Dios nuestro Salvador, por medio de Jesucristo nuestro Señor, sea gloria, majestad, dominio y autoridad, antes de todo tiempo, y ahora y por todos los siglos. Amén.

Traducción del Nuevo Mundo revisión de 1987 (TNM):

a[l] único Dios nuestro Salvador mediante Jesucristo nuestro Señor, sea gloria, majestad, potencia y autoridad por toda la eternidad pasada y ahora y para toda la eternidad. Amén.

Reina-Valera Contemporánea (RVC):

al único Dios, nuestro Salvador por medio de Jesucristo, sean dadas la gloria y la majestad, y el dominio y el poder, desde antes de todos los siglos y siempre. Amén.

Nueva Versión Internacional (NVI; incluye los versículos 24 y 25):
24 ¡Al único Dios, nuestro Salvador, que puede guardarlos para que no caigan, y establecerlos sin tacha y con gran alegría ante su gloriosa presencia, 25 sea la gloria, la majestad, el dominio y la autoridad, por medio de Jesucristo nuestro Señor, antes de todos los siglos, ahora y para siempre! Amén.

La Biblia por Scio de San Miguel, traducida desde la Vulgata Sixto-Clementina (Madrid, 1816):



Como podemos notar, la RV60 no incluye una frase que sí traen las demás versiones. Así, LBLA y NVI leen "por medio de Jesucristo nuestro Señor", TNM "mediante Jesucristo nuestro Señor", Scio de San Miguel "por Jesu-Christo nuestro Señor" y RVC "por medio de Jesucristo".

¿Por qué RV60 no contiene estas palabras? La respuesta es que la familia de ediciones del Nuevo Testamento griego llamada Textus Receptus, en la que se basa RV60, no las incluye.

A este respecto, es muy interesante el aparato crítico que ofrece la edición del texto griego preparada entre Erwin Nestle y G. D. Kilpatrick y publicada por la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera en 1958:



Esta obra ofrece una nota informando que la frase griega διὰ Ἰησοῦ Χριστοῦ τοῦ κυρίου ἡμῶν es omitida por K y P (unciales con texto Bizantino del s. IX), al (un gran número de manuscritos minúsculos bizantinos), t (un manuscrito de la Vetus Latina del s. XI) y ς (el Textus Receptus).

Sin embargo, los mejores y más antiguos manuscritos griegos, así como las versiones antiguas en 
siríaco, copto, latín (con la excepción del manuscrito citado arriba), etc., sí conservan la frase "mediante Jesucristo nuestro Señor" en Judas 25.

Por esta razón, las modernas ediciones científicas del texto griego del NT como The Greek New Testament: SBL Edition, Nestle-Aland o The Greek New Testament traen la frase griega en cuestión y algunas ni siquiera incluyen la omisión de estas palabras como variante en el aparato crítico, pues se considera seguro que fueron eliminadas del texto griego original de la carta de Judas.

En mi humilde opinión la frase διὰ Ἰησοῦ Χριστοῦ τοῦ κυρίου ἡμῶν ("mediante Jesucristo nuestro Señor") fue eliminada por algunos copistas 
por un motivo teológico. Si se lee el texto griego tal y como se encuentra en los mejores manuscritos, vemos que se distingue claramente al "único Dios" (μόνῳ θεῷ) del mediador, "Jesucristo nuestro Señor" (Ἰησοῦ Χριστοῦ τοῦ κυρίου ἡμῶν). Este motivo se nota todavía, por ejemplo, en el hecho de que RVC haya evitado incluir la palabra "Señor" al restaurar la frase, o en la forma como ha traducido Judas 24, 25 la NVI , separando mucho los sintagmas "único Dios" y "por medio de Jesucristo nuestro Señor", de manera que no se perciba fácilmente el contraste.

Tenemos, pues, muchas razones para dar gracias a Jehová, el único Dios, mediante nuestro Señor Jesucristo, por refinar su palabra (Sl 12:6).

¿Se llamaba "stipes" al palo o madero vertical de una "cruz"?

Hay quienes dicen que en latín se llama estípite a la porción vertical de una cruz. No sé donde se basan quienes esto afirman, pero están absolutamente equivocados.

En primer lugar, la palabra estípite no existe en latín. La más cercana sería stipes. Y, además, ninguna acepción de esta palabra latina se refiere a "la parte vertical de una cruz". Leamos algunas acepciones de stipes en varios diccionarios latín-español: 

Así define stipes el Nuevo Diccionario Latino-Español formado sobre el de don Manuel Valbuena por Vicente Salvá, 14ª edición, publicado en París en 1868:



Veamos ahora el Diccionario Cima Latino-Español Español-Latino 2ª edición (Editorial Everest, León, 1977):



El Diccionario por raíces del latín y de las voces derivadas por Santiago Segura Munguía (Universidad de Deusto, Bilbao, 2006), uno de los mejores diccionarios de latín disponibles, define así esta palabra latina:




Asimismo, el Nuevo diccionario etimológico latín-español y de las voces derivadas por Santiago Segura Munguía (Universidad de Deusto, Bilbao, 3ª edición 2006), otro de los mejores diccionarios latinos, vierte así esta palabra:




Como pueden comprobar, es absolutamente falso que en latín se llamara stipes a la parte vertical de la "cruz" y patibulum a la horizontal. Si alguien afirma que esto es verdad, pídanle que les indique su fuente y, por favor, me la muestran, para que podamos comprobarlo. 

No se crean todo lo que se lee por Internet, investiguen personalmente, pues muchos mentirosos, difamadores y calumniadores han salido al mundo (2 Juan 7).

Con respecto a la palabra latina patibulum, pueden ver las definiciones de varios diccionarios de esta palabra en esta entrada:

¿Se llamaba "patibulum" al palo o madero transversal de una "cruz"?

También, sobre el significado de la palabra "cruz", es posible que les resulte interesante esta entrada: 

Σταυρός (staurós) ¿Cruz o madero de tormento? ¿Cuál es la mejor traducción al español?

Juan 14:14 ¿"Piden" o "me piden"? ¿Cuál es la lectura correcta?

Veamos cómo traducen Juan 14:14 tres versiones de la Biblia:

Reina-Valera 1960 (RV60): Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.

La Biblia de las Américas (LBLA): Si me pedís 
algo en mi nombre, yo lo haré.

Traducción del Nuevo Mundo revisión de 1987 (TNM): 
Si ustedes piden algo en mi nombre, lo haré.

La diferencia de traducción más importante es la inclusión del pronombre personal "me", que encontramos en LBLA.

¿A qué se debe que LBLA incluya esta palabra y RV60 y TNM no? Se debe a las diferentes ediciones del texto griego del Nuevo Testamento (NT) de las que se han traducido. 

Así, ni la edición del texto griego del NT llamada Textus Receptus o Texto Recibido (TR) ni la edición del texto griego bizantino preparada por Zane C. Hodges y Arthur L. Farstad ni el de Samuel Prideaux Tregelles traen en Juan 14:14 el pronombre personal en primera persona del singular en caso acusativo μέ (me), pero la edición llamada Nestle-Aland (NA) y otros sí lo traen. Como RV60 se ha traducido desde el TR, no incluye esta palabra, pero LBLA sí, dado que se ha vertido desde el griego de NA.

La edición del texto griego del NT preparada por Westcott y Hort, en la que se basa la TNM, incluye el pronombre μέ entre corchetes, como podemos observar en la siguiente foto:




Cuando en el texto griego de Westcott y Hort se coloca alguna palabra entre corchetes expresa que la omisión opuesta se tiene por probable o más probable. En el caso que nos ocupa, esto indicaría que lo más probable es que μέ no se encontraba en el texto griego original del Evangelio de Juan.

La edición con referencias de TNM incluye la siguiente nota a la palabra "piden" en Juan 14:14:


En esta nota explica las razones por las que se decide no incluir, ni siquiera entre corchetes, la palabra "me". Indica tres de los testigos que no traen esa variante, a saber: A (Códice Alejandrino), D (Códice de Beza) e It (Vetus Latina). A esto añade dos de los versículos del Evangelio de Juan con los que entraría en contradicción Juan 14:14 en el caso de insertar el pronombre "me" como son Juan 15:16 y 16:23. Por supuesto, también informa de la variante "me", junto con los principales testigos que la apoyan.

A simple vista pudiera parecer que esta diferencia no tiene importancia, pero para algunos sí la tiene. Para entender la razón, examinemos estos párrafos tomados del Comentario Bíblico Mundo Hispano, Tomo 17, Juan (Editorial Mundo Hispano, 1ª edición 2005; pág. 307):



Así, para los autores de este comentario, que se use el pronombre "me" en Juan 14:14 es una "prueba" de que Jesús enseñó que se le orase a él también y no solo al Padre.

Sin embargo, diga lo que diga el Comentario Bíblico Mundo Hispano o cualquier otra obra de referencia, la realidad es que no se puede afirmar categóricamente que el pronombre personal μέ de Juan 14:14 formaba parte del texto griego del Evangelio de Juan original. El Nuevo Testamento griego (NTG) publicado por la Sociedad Bíblica Alemana y las Sociedades Bíblicas Unidas, aunque ofrece el mismo texto griego que NA, da un grado de certeza B a esta variante, lo que significa que los editores de GNT entienden que el texto es casi cierto.

Veamos el aparato crítico que ofrece el NTG 5ª edición:







En este aparato vemos que hay tres posibles variantes: usar el pronombre personal με (me, a mí) o las palabras τὸν πατέρα (al padre) u omitir με (me, a mí).

Así comenta Un comentario al texto griego del Nuevo Testamento de Bruce Manning Metzger las variantes que estamos considerando de Juan 14:14:


Según la opinión de Metzger fue la colocación poco corriente del pronombre personal με o la contradicción con Juan 16:23 lo que hizo que se omitiera la palabra 
με o su sustitución por τὸν πατέρα. A esto podemos añadir que insertar el pronombre με también sería una contradicción con Juan 15:16. De cualquier manera, y como escribí arriba, el Comité dio una B a la certeza de incluir el pronombre με, lo cual indica que esta opción se entiende que es "casi cierta", es decir, que no hay una certeza absoluta de que esta haya sido la lectura original. No se deben establecer doctrinas basadas en una variante incierta.

Asimismo es muy interesante incluir el comentario que hace a la palabra μέ en Juan 14:14 la obra Análisis gramatical del griego del Nuevo Testamento por Max Zerwick y Mary Grosvenor (Editorial Verbo Divino, Estella, 2008):


Como pueden ver, esta obra considera la palabra μέ (me) una variante omitida, es decir, que no se considera perteneciente al texto griego del Evangelio de Juan, y se añade que incluso algunos manuscritos omiten completamente el versículo 14.

Además, es una prueba de la escasa sostenibilidad del argumento expuesto por el Comentario Bíblico Mundo Hispano que muchas versiones del NT al español basadas en NTG o NA no insertan el pronombre "me" en Juan 14:14. Si realmente este versículo "prueba" que se pueden dirigir las oraciones a Jesucristo y teniendo en cuenta que han sido traducidas y publicadas por eruditos y editores de confesión trinitaria, ¿por qué no han insertado esa variante?

Abajo tenemos algunas de estas versiones y revisiones que no han incluido la palabra "me" en Juan 14:14 a pesar de basarse en NA, NTG o algún otro texto crítico griego que sí la lleva:

Nueva Biblia Viva (NBV): Yo haré lo que ustedes pidan en mi nombre.

Nueva Versión Internacional (NVI): Lo que pidan en mi nombre, yo lo haré.

Palabra de Dios para todos (PDT): Yo haré lo que pidan en mi nombre.


Biblia del Nuevo Milenio por Gonzalo Báez-Camargo y Alfonso Lloreda: Si algo pedís en mi nombre, yo lo haré.

Nueva Biblia Española (NBE): Lo que pidan unidos a mí, yo lo haré.

Biblia del Peregrino (BP): Si pedís algo alegando mi nombre, yo lo haré.

La Biblia de nuestro pueblo (BNP): Si pedís algo en mi nombre, yo lo haré.

Sagrada Biblia por Pedro Franquesa y José María Solé: Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.

La Biblia por un equipo dirigido por Evaristo Martín Nieto: Lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré.

Nuevo Testamento traducido por Antonio Fuentes Mendiola: Si algo pedís en mi nombre, yo lo haré.

Nuevo Testamento traducido por Senén Vidal: Si pedís algo en mi nombre, yo lo haré.

Biblia La Palabra edición Logos: Lo que pidan en mi nombre, yo se lo concederé

Para concluir, una traducción de Juan 14:14 como la que ofrecen RV60 o TNM está perfectamente ajustada al contexto y es académicamente correcta.

Repito el concepto: no se puede establecer una doctrina a partir de la variante incierta de un versículo de la Biblia.


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