Juan 3:13 ¿Es inspirada la frase "que está en el cielo"?

Veamos cómo traducen Juan 3:13 varias versiones de la Biblia. Colocaré en negrita las palabras que vamos a examinar:

Reina-Valera revisión de 1960 (RV60):
Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo.

Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo, que es el Hijo del Hombre.

Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, es decir, el Hijo del Hombre que está en el cielo.

Nadie ha subido jamás al cielo sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre.

Nadie ha subido al cielo sino el que descendió del cielo, el Hijo del Hombre.

Además, ningún hombre ha ascendido al cielo sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre.

Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo: el Hijo del hombre.

Como podemos comprobar, la traducción de este versículo es prácticamente idéntica entre estas versiones, con la única diferencia de la frase "que está en el cielo", que incluyen RV60 y LBLA.

¿Por qué algunas versiones incluyen la frase "que está en el cielo" en Juan 3:13 y otras no?

La respuesta es que esta frase no aparece en los mejores manuscritos griegos del Nuevo Testamento. Así, dependiendo de la edición del texto griego maestro que se haya usado como base textual las versiones incluyen o no esta frase. Por ejemplo, la edición del texto griego de Westcott-Hort, el Novum Testamentum Graece de Nestle-Aland, el Nuevo Testamento griego de las Sociedades Bíblicas Unidas, The Greek New Testament Produced at Tyndale House, Cambridge 2017 o The Greek New Testament: SBL Edition, 2010 no incluyen la frase, pero The New Testament in the Original Greek: Byzantine Textform, 2005 por Maurice A. Robinson y William G. Pierpont o el Textus Receptus sí la incluyen.

A continuación podemos ver una foto del aparato crítico del versículo 13 que ofrece el Nuevo Testamento griego 5ª edición de las Sociedades Bíblica Unidas. Aquí se nos indican las variantes que hay para este versículo así como los testigos que las apoyan:



La obra Sinopsis de los cuatro evangelios. Edición bilingüe greco-española (Sociedad Bíblica / Sociedades Bíblicas Unidas, Madrid, 2007) tampoco trae la frase. Veamos el aparato crítico (con el texto griego traducido al español) que ofrece esta obra a Juan 3:13:




Este aparato crítico se inspira, pero no es idéntico, al que ofrece el Nuevo Testamento griego de las Sociedades Bíblicas Unidas. Para la variante escogida, no incluir la frase, da una C, lo que indica que la lectura elegida es "difícil de decidir".

La realidad es que los mejores y más antiguos manuscritos griegos no traen la frase, incluidos dos papiros, P66 (alrededor del año 200) y P75 (principio del siglo III), así como los Códices Sinaítico y Vaticano (siglo IV), además de otros unciales de los siglos V y VIII, etc., y el contenido de la frase cambia entre otros diferentes testigos.

Este es el comentario que hace a esta variante textual la obra Un comentario textual al Nuevo Testamento griego por Bruce Manning Metzger (Sociedad Bíblica Alemana / Sociedades Bíblicas Unidas, 1ª edición 2006):



En resumen, el Comité de las Sociedades Bíblicas Unidas que produjo el Nuevo Testamento griego concluyó que, puesto que los mejores y más antiguos manuscritos no incluían la frase, esta había sido añadida por los copistas "como una glosa interpretativa" siglos después de haberse escrito el evangelio de Juan. Se evaluó la certeza de esta variante, no incluir la frase, con una B, lo que significa "que el texto es casi cierto".

La inmensa mayoría de las traducciones actuales no incluyen la frase "que está en el cielo" en su texto. Solo la traen las versiones de la tradición Reina-Valera, basadas en el Textus Receptus, con la excepción de la Reina-Valera Actualizada y la Reina-Valera Contemporánea. También la trae alguna versión, como LBLA o la Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy, que aunque afirman que su texto base es el Novum Testamentum Graece de Nestle-Aland, conservan lecturas del Textus Receptus, en mi opinión para contentar a sus lectores objetivos, acostumbrados a las lecturas espurias de Reina-Valera revisión de 1960.

Podemos afirmar, entonces, que la frase "que está en el cielo" muy probablemente no pertenece al texto inspirado de Juan 3:13. En todo caso, no es exegéticamente aceptable que una variante incierta se use para formular doctrinas.



Juan 1:3 ¿"por él" o "por medio de él"?

Veamos cómo traducen Juan 1:3 varias versiones de la Biblia:

Biblia del Oso por Casiodoro de Reina, publicada en Basilea en 1569:



Biblia del Cántaro, revisión de la Biblia del Oso hecha por Cipriano de Valera y publicada en Amsterdam en 1602:



Reina-Valera publicada en Londres en 1861:



Reina-Valera publicada en Madrid en 1914 (la revisión de Reina-Valera publicada en 1960 ofrece la misma lectura):



Reina-Valera revisión de 1977 (la revisión de Reina-Valera publicada en 1995 ofrece la misma lectura):
Todas las cosas por medio de él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

La Biblia de las Américas:
Todas las cosas fueron hechas por medio de El, y sin El nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

Traducción del Nuevo Mundo revisión de 1987:
Todas las cosas vinieron a existir por medio de él, y sin él ni siquiera una cosa vino a existir. Lo que ha venido a existir

Como se puede apreciar, existen algunas diferencias en la forma de verter este versículo al español, incluso entre versiones que pertenecen a la misma tradición Reina-Valera. 

En esta ocasión nos vamos a centrar en la diferencia en la manera de traducir la preposición griega διά, vertida "por" o "por medio de". Por ejemplo, las revisiones de Reina-Valera de 1909 y 1960 vierten "por él", pero las revisiones de 1977 y 1995 lo hacen "por medio de él"¿Cuál sería la traducción que transmite con fidelidad el sentido del texto griego? 

Para responder a esta pregunta, examinemos cómo ha traducido este versículo el Nuevo Testamento interlineal palabra por palabra publicado por las Sociedades Bíblicas Unidas en 2012:



Este interlineal ha vertido "por medio de" la preposición διά (al estar ante vocal se escribe διʼ), que precede en este versículo a αὐτοῦ, pronombre personal 3ª persona singular genitivo masculino.

Aunque la palabra griega λόγος, a la que se refiere el pronombre αὐτοῦ, es masculina, algunas versiones vierten αὐτοῦ por el pronombre personal femenino español "ella", para que tenga el mismo género que el sustantivo español "palabra" con el que han traducido λόγος. Así lo ha hecho este interlineal.

Pero volvamos a la mejor traducción de la preposición griega διά. El Diccionario exegético del Nuevo Testamento, Tomo I (Ediciones Sígueme, Salamanca, 2ª edición 2001) define así esta palabra:



De acuerdo a este diccionario, la traducción correcta sería "por medio de", pues en Juan 1:3 διά precede a un pronombre personal en caso genitivo: διʼ αὐτοῦ.

Asimismo, la obra Imágenes verbales en el Nuevo Testamento, Tomo 5 - Juan y Hebreos por Archibald Thomas Robertson (Clie, Terrassa, 1990) da la siguiente explicación sobre el significado de las palabras διʼ αὐτοῦ en este versículo:



Podemos comprobar que incluso una obra evangélica conservadora, como la de A. T. Robertson, afirma que el significado correcto de διʼ αὐτοῦ en Juan 1:3 es aquel que da a entender que La Palabra es solo un "agente intermedio" de Dios.

Es interesante saber que la Reina-Valera revisión de 1960 (RV60) traduce las palabras griegas διʼ αὐτοῦ por las españolas "por medio de él" en otros lugares del Nuevo Testamento, como por ejemplo en Hechos 2:22; 1 Corintios 8:6; Efesios 2:18; Colosenses 1:16 y Hebreos 13:15. Y en 1 Pedro 1:21 lo hace "mediante el cual".

La inmensa mayoría de las modernas traducciones al español vierten διʼ αὐτοῦ con las palabras "por medio de él" o algunas semejantes.

¿Por qué RV60 y la última revisión de las Sociedades Bíblicas Unidas, llamada Reina-Valera Contemporánea, así como alguna que otra traducción moderna, siguen vertiendo las palabras διʼ αὐτοῦ con las españolas "por él" o "por ella" en Juan 1:3, 10? Obviamente, no puedo dar una respuesta directa a esta pregunta, pero en mi humilde opinión es una decisión de traducción tendenciosa, con el objetivo de apoyar una determinada doctrina teológica, la "deidad" de Jesucristo, y de esa manera contentar a los usuarios objetivos de estas versiones.

Lo curioso del caso es que muchos de los que preparan, publican y usan estas versiones están entre los que critican otras traducciones de la Biblia por ser "incoherentes" y apoyar la teología de sus publicadores...




Jueces 18:30 ¿Manasés o Moisés?

Veamos cómo vierten Jueces 18:30 varias versiones de la Biblia (destacaré en las fotos la palabra que nos interesa):

La Biblia del Oso por Casiodoro de Reina (Basilea, 1569):



Versión Moderna por H. B. Pratt (Sociedad Bíblica Americana, 1893):


Esta versión ofrece la siguiente nota al nombre "Moisés":



Reina-Valera, revisión publicada en Madrid en 1914:



Reina-Valera revisión del 1960 (coloco en negrita la palabra que nos interesa):
Y los hijos de Dan levantaron para sí la imagen de talla; y Jonatán hijo de Gersón, hijo de Moisés, él y sus hijos fueron sacerdotes en la tribu de Dan, hasta el día del cautiverio de la tierra.


La Biblia Vulgata Latina traducida al español por Felipe Scio de San Miguel (Madrid, 1807):


Esta edición incluye la siguiente nota a la palabra "Moysés":



Nacar-Colunga, 1ª edición (Bac, Madrid, 1944):



Bover-Cantera (BAC, Madrid, 1947):



Traducción del Nuevo Mundo revisión de 1987 (coloco en negrita la palabra que nos interesa):
Después de aquello los hijos de Dan pusieron de pie para sí la imagen tallada; y Jonatán hijo de Guersom, hijo de Moisés, él y sus hijos llegaron a ser sacerdotes para la tribu de los hasta el día en que el país fue llevado al destierro.

La edición con referencias de esta versión ofrece la siguiente nota al nombre "Moisés":
“Moisés”, LXXAVg; MLXXBBSy: “Manasés”. Por respeto a Moisés, los escribas insertaron suspendida la letra heb. Nun, “n”, en el nombre original en M, haciendo que diga “Manasés”.


Así, podemos comprobar que algunas de las versiones citadas arriba traen la lectura "Manasés" y otras "Moisés". Entonces, ¿cuál es la correcta?

Para responder a esta pregunta tenemos que volver al campo de la crítica textual de la Biblia Hebrea o Antiguo Testamento y al contenido e importancia de las notas masoréticas. Veamos cómo lo explica el Dr. Julio Trebolle Barrera en su obra La Biblia judía y la Biblia cristiana (Editorial Trotta, Madrid, 4ª edición 2013; pág. 298):



Podemos comprobar, entonces, que fueron los masoretas los que incluyeron la nun (letra n) elevada en el texto hebreo de Jueces 18:30, para que se leyera "Manasés" en lugar de "Moisés", porque les daba vergüenza que un descendiente del gran profeta de Jehová y libertador del pueblo de Israel se hubiera convertido en un sacerdote de la adoración falsa. Sin embargo, al escribir esa letra elevada sobre las otras, señalaban que se había producido un cambio en las consonantes de la palabra, y que el nombre original era "Moisés".

La Vetus Latina (VL) y la Vulgata (Vulg) traen el nombre "Moisés". El texto más antiguo de la Septuaginta ofrece la lectura "Moisés"; más tarde se cambió esta por "Manasés". De hecho, hasta el Códice Alejandrino sufrió una corrección hexaplar de acuerdo con el texto masorético, que introdujo la palabra "Manasés" en el manuscrito.

Es curioso que una versión como la Reina-Valera revisada en 1960 corrige el texto hebreo en Jueces 18:30, de acuerdo a la masora, pero incoherentemente no hace lo mismo con el resto de las enmiendas de los soferim.

También la Bover-Cantera muestra incoherencia, pues no ha corregido el texto hebreo en Jueces 18:30, cuando lo hace en otros pasajes, de acuerdo a la masora.

La Biblia de las Américas no corrige ninguna de las enmiendas de los soferim, ni en Jueces 18:30 ni en ningún otro lugar.

La Traducción del Nuevo Mundo es excepcional, pues corrige los principales cambios efectuados por los soferim, de acuerdo a la masora. Asimismo, las notas que ofrece sobre esta cuestión son académicamente excelentes.


Juan 7:28 ¿"Y no he venido de mí mismo" o "Además, no he venido por mi propia iniciativa"?

Veamos cómo traducen cierta frase de Juan 7:28 varias versiones de la Biblia:

Reina-Valera revisión de 1960 (RV60):

y no he venido de mí mismo

La Biblia de las Américas (LBLA):

Yo no he venido por mi propia cuenta

Nueva Biblia latinoamericana de hoy (NBLH):

Yo no he venido por decisión propia

Traducción del Nuevo Mundo revisión de 1987 (TNM):

Además, yo no he venido por mi propia iniciativa


Como se puede comprobar, esta frase se vierte de diferente manera entre estas traducciones de la Biblia. ¿Cuál sería la lectura que mejor transmite el significado del texto griego?

Para responder a esta pregunta, examinemos primero la traducción interlineal de Juan 7:28 que ofrece el Interlineal académico del Nuevo Testamento griego-español publicado por la editorial Clie en 2018:




Analicemos las palabras griegas claves para entender esta frase: ἀπʼ ἐμαυτοῦ.

Esta construcción está formada por la preposición ἀπό, indicando la persona de la cual surge un acto, y el pronombre reflexivo 1ª persona ἐμαυτοῦ, "mí mismo". 


La obra Análisis gramatical del griego del Nuevo Testamento por Max Zerwick y Mary Grosvenor explica así el significado de la construcción ἀπʼ ἐμαυτοῦ en Jn 7:28:


En este contexto, lo que Jesús quería enseñar es que la idea de venir a la Tierra no había partido de él. Era su Padre, Jehová, quién le había enviado.

Esta construcción ocurre 7 veces en el evangelio de Juan, a saber: Jn 5:30; 7:17, 28; 8:28, 42; 10:18 y 14:10. En todos los casos, menos en Jn 10:18, indica la subordinación del Hijo de Dios a su Padre celestial.

Notamos, entonces, que solo tres versiones de las citadas arriba transmiten de una manera entendible el sentido de esta frase: LBLA que vierte "por mi propia cuenta", la NBLH, que lo hace "por decisión propia" y la TNM que ofrece la lectura "por mi propia iniciativa".

La traducción que ofrece RV60, "de mí mismo", es extremadamente literal y prácticamente incomprensible en este contexto.

Podemos concluir, entonces, que solo LBLA, NBLH y TNM transmiten claramente la subordinación del Hijo de Dios a su Padre que encontramos en Juan 7:28.


Habacuc 1:12 ¿"Tú no mueres" o "no moriremos"?

Veamos cómo traducen Habacuc 1:12 varias versiones de la Biblia. Colocaré en negrita las palabras que vamos a examinar:

Reina-Valera revisión de 1960 (RV60):

¿No eres tú desde el principio, oh Jehová, Dios mío, Santo mío? No moriremos. Oh Jehová, para juicio lo pusiste; y tú, oh Roca, lo fundaste para castigar.

La Biblia de las Américas (LBLA):
¿No eres tú desde la eternidad,
oh Señor, Dios mío, Santo mío?
No moriremos.
Oh Señor, para juicio lo has puesto;
tú, oh Roca, lo has establecido para corrección.

Nueva Versión Internacional (NVI):
¡Tú, Señor, existes desde la eternidad! ¡Tú, mi santo Dios, eres inmortalTú, Señor, los has puesto para hacer justicia; tú, mi Roca, los has puesto para ejecutar tu castigo.
Esta versión incluye la siguiente nota:
1:12 eres inmortal (lit. no morirás; según una tradición rabínica); no moriremos (TM).

Traducción del Nuevo Mundo revisión de 1987 edición con referencias (TNM):
¿No eres tú desde mucho tiempo atrás, oh Jehová? Oh Dios mío, mi Santo, tú no mueres. Oh Jehová, para juicio lo has puesto; y, oh Roca, para un censurar lo has fundado.
Esta versión ofrece la siguiente nota a las palabras "tú no mueres" (corchetes de la obra):
“Tú no mueres.” Heb.: lo’ ta·múth. Esta era la lectura original, pero los soferim la cambiaron para que dijera: lo’ na·múth, “no moriremos”; T: “tu palabra [aram.: mehm·rákj] permanecerá (durará) hasta tiempos indefinidos”. Véase Ap. 2B.

Biblia de Navarra (Midwest Theological Forum / Ediciones Universidad de Navarra, S. A., 2008):
¿No eres Tú, Señor,
desde el principio,
Dios mío, Santo mío?
¡Tú no mueres!
Tú, Señor, lo pusiste para hacer justicia;
¡oh Roca mía!, Tú lo estableciste 
para corregir.


Como podemos observar, se ofrecen diferentes lecturas entre estas traducciones. Así, RV60 y LBLA traen las palabras "no moriremos", NVI "eres inmortal", TNM y la Biblia de Navarra "tú no mueres", refiriéndose a Dios.

Entonces, ¿cuál es la lectura correcta? ¿A qué se debe esta diferencia?

Para poder responder objetivamente a esta pregunta es necesario que conozcamos primero algunos datos sobre la transmisión del texto hebreo de la Biblia. Llamamos Texto Masorético
(TM) al texto hebreo y arameo de la Biblia al que unos copistas llamados masoretas añadieron un sistema de vocalización y una variedad de notas marginales a las que se llama masora. 

Pero, ¿qué es la masora? Dejemos que sea la obra Historia de la Biblia por Miguel Pérez y Julio Trebolle (Editorial Trotta / Universidad de Granada, 2006, págs. 155-6) la que responda a esa pregunta:



Entre las anotaciones de la masora se encuentran las que señalan las enmiendas de los soferim o tiqquney soferim. Acerca de estas, la obra citada arriba explica lo siguiente (pág. 221):



En otras palabras, había ciertos textos en la Biblia hebrea que a los soferim o antiguos escribas hebreos les parecía que mostraban irreverencia a Dios o falta de respeto a sus representantes terrestres. Por eso, hicieron algunas "enmiendas" en el texto consonántico para "corregir" esas supuestas irreverencias o faltas de respeto. Siglos después, los masoretas detectaron estas "enmiendas" pero no se atrevieron a modificar el texto que habían recibido, limitándose a anotar la lectura correcta al margen del texto en el manuscrito. 

En el versículo que nos ocupa, Habacuc 1:12, a los soferim les pareció irrespetuoso que se dijera de Dios "tú no mueres", por lo que, cambiando tan solo una consonante, alteraron el texto para que leyese "nosotros no moriremos". Más tarde, los masoretas detectaron esta "enmienda" y, aunque no cambiaron el texto principal, indicaron mediante una nota masorética la lectura correcta: "tú no mueres". 

Por esta razón, la gran mayoría de las traducciones modernas de la Biblia han corregido este versículo y ofrecen el sentido correcto original. Algunas versiones recientes continúan manteniendo el texto alterado por los soferim, como hace LBLA, probablemente para contentar a sus usuarios objetivos que están acostumbrados a la lectura que traen las versiones más antiguas, como las pertenecientes a la tradición Reina-Valera.

¿Por qué no se dio importancia a las notas masoréticas en las primeras traducciones de la Biblia hebrea a idiomas vernáculos, como el alemán, el inglés, el español, etc.? 

La respuesta es muy sencilla. En primer lugar, se debe a que los traductores no comprendían bien la función y la importancia de la masora que acompañaba al texto en los manuscritos. Además, no todas las ediciones del Antiguo Testamento hebreo y arameo que se publicaron desde la invención de la imprenta imprimieron las masoras. Sí lo hizo la edición de Jacob ben Hayyim ibn Adonijah, aunque de manera incompleta y con lagunas. Las tres ediciones del texto hebreo preparadas por Rudolf Kittel y publicadas en 1906, 1913 y 1937 no incluían la masora, solo algunas notas a pie de página del editor. No fue sino hasta la publicación de la Biblia Hebraica Stuttgartensia (de 1967 a 1976; en un solo tomo en 1977) que se imprimió la masora completa del Códice de Leningrado, el manuscrito en que se basa esta edición; la masora magna o masora grande en un volumen separado en 1971 (Massorah Gedolah). En la Biblia Hebraica Quinta, que todavía no se ha completado, se está dando aún más atención a la transmisión fiel y completa de la masora, incluyendo un minucioso comentario de esta para cada libro. Otra razón es que ha sido desde finales del s. XIX y hasta la actualidad cuando ha habido un enorme y progresivo aumento del conocimiento de la historia de la transmisión del texto bíblico a través de los siglos. 

Como ejemplo de una Biblia hebrea publicada sin masora, veamos abajo una foto de la edición de 1958 de Norman Henry Snaith, publicada y distribuida durante décadas por la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera:



Así se vería el texto hebreo junto con la masora y el aparato crítico en la primera página de Génesis en la Biblia Hebraica Quinta:




Sin embargo, ya desde la publicación en 1906 de la primera edición de la Biblia Hebraica de Rudolf Kittel se presentaron en las notas los cambios efectuados por los soferim en Habacuc 1:12 y otros lugares. Esta sería la nota para la variante que estudiamos de Habacuc 1:12:



Hasta donde lo he podido comprobar la primera traducción de la Biblia al español que corrigió la "enmienda" de los soferim en Habacuc 1:12 fue la llamada Bover-Cantera, producida por José María Bover Oliver y Francisco Cantera Burgos (BAC, Madrid, 1947), que vertió así este versículo:


Esta versión incluía la siguiente nota crítica a la palabra morirás en este pasaje:


Esta nota se interpreta así: 
así leemos con la edición de 1937 de la Biblia Hebraica de Kittel; el texto hebreo dice moriremos.

La TNM es excelente en esta cuestión, pues corrige todas las alteraciones del texto bíblico introducidas por los soferim, de acuerdo a la masora. Les animo a que puedan estudiar los apéndices que trae la edición con referencias.



Si alguien está interesado en profundizar en el conocimiento académico de la masora, le recomiendo la siguiente obra:

Masora. La transmisión de la tradición de la Biblia Hebrea por Guadalupe Seijas de los Ríos-Zarzosa y Elvira Martín Contreras (Verbo Divino, Estella, 2010). 

Es muy interesante ver también este vídeo sobre el trabajo de la doctora Elvira Martín. 


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