Mateo 24:3 ¿presencia o venida?

Comparemos cómo traducen la última frase de Mateo 24:3 varias versiones. Colocaré en negrita la palabra que vamos a analizar:

Reina-Valera revisión de 1960 (RV60):
Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?

Traducción del Nuevo Mundo revisión de 1987 (TNM):

“Dinos: ¿Cuándo serán estas cosas, y qué será la señal de tu presencia y de la conclusión del sistema de cosas?”

La Biblia, versión de Serafín de Ausejo (Editorial Herder, 1975):

«Dinos: ¿Cuándo sucederá esto y cuál será la señal de tu parusía y del final de los tiempos?»

Sagrada Biblia, versión de Franquesa-Solé (Editorial Regina, 1968):

Dinos, cuándo sucederá esto y cuál será la señal de tu advenimiento y del fin del mundo.

Nueva Traducción Viviente (NTV):

—Dinos, ¿cuándo sucederá todo eso? ¿Qué señal marcará tu regreso y el fin del mundo?

La Biblia de nuestro pueblo, versión de Luis Alonso Schökel (BNP):

—Dinos, cuándo sucederá eso y cuál es la señal de tu llegada y del fin del mundo.


Como podemos comprobar, hay algunas diferencias entre estas versiones en la formulación de la pregunta que se le hace a Jesús. En esta entrada nos centraremos en que se usan las palabras "venida", "presencia", "parusía", "advenimiento", "regreso" y "llegada" para un mismo suceso, según cada versión. ¿Cuál es la palabra que mejor transmite el sentido del griego original? A lo largo de esta entrada trataremos de responder esta pregunta.

La palabra griega que se ha traducido de maneras diferentes es παρουσίας, el genitivo singular femenino del sustantivo παρουσία (parousia).  ¿Qué significa esta palabra griega? 

Comencemos con la definición de parousia del Diccionario enciclopédico del cristianismo (San Pablo, Madrid, 2009):



Veamos a continuación cómo explica el significado fundamental de parousia el Diccionario exegético del Nuevo Testamento, Tomo II (Ediciones Sígueme, Salamanca, 2002):



Analicemos estas dos definiciones. Ambas incluyen como primera acepción de parousia la palabra española "presencia". El Diccionario exegético del Nuevo Testamento especifica, además, que parousia "significa originalmente presencia". Luego, ambos diccionarios procuran explicar que parousia tiene un significado religioso "referido a la venida gloriosa de Jesucristo" o que "es un tecnicismo para designar la venida de Cristo".  

En mi opinión, tanto el Diccionario enciclopédico del cristianismo como el Diccionario exegético del Nuevo Testamento tratan tendenciosamente de apoyar una determinada interpretación teológica de esta palabra, apartándose del "significado fundamental del término", que es "presencia". Pero la mejor manera de saber cuál es el sentido de esta palabra en el Nuevo Testamento es analizar cómo se la ha usado en esa misma obra: el Nuevo Testamento (NT).

Tengamos en cuenta que tanto en las ediciones académicas de Westcott-Hort o Nestle-Aland como en el Textus Receptus, el vocablo parousia ocurre en el NT griego en 24 lugares:

Mt 24:3,27,37,39; 1Co 15:23; 16:17; 2Co 7:6,7; 10:10; Flp 1:26; 2:12; 1Te 2:19; 3:13; 4:15; 5:23; 2Te 2:1,8,9; Snt 5:7,8; 2Pe 1:16; 3:4,12; 1Jn 2:28.

Veamos el significado de esta palabra en el NT, usando el texto de RV60. El énfasis y los corchetes son míos:

1 Corintios 16:17
Me regocijo con la venida [παρουσίᾳde Estéfanas, de Fortunato y de Acaico, pues ellos han suplido vuestra ausencia [ὑστέρημα].

Este versículo es uno de los que mejor muestra el sentido de parousia en la Biblia, pues contrapone el significado de esta palabra con el de ὑστέρημα (hysterēma). La palabra hysterēma significa "falta, deficiencia", y de ahí "ausencia". Es decir, para Pablo, lo contrario de la falta de una persona, de su no estar presente, su ausencia, es su presencia, su parousia. Parousia no se refiere al acto de venir o de llegar de alguien, sino su presencia, su estar presente.


2 Corintios 10:10
Porque a la verdad, dicen, las cartas son duras y fuertes; mas la presencia  [παρουσία] corporal débil, y la palabra menospreciable.

Este versículo es otra prueba irrefutable del sentido de la palabra parousia (παρουσία) en el NT. Para tenerlo aún más claro, veamos 2Co 10:10 en el Interlineal académico del Nuevo Testamento griego-español publicado por Clie en 2018:


Aquí tenemos el sintagma παρουσία τοῦ σώματος, es decir, "presencia del cuerpo". En este lugar es absolutamente imposible verter la palabra parousia por venida, llegada, etc. Se ha de traducir necesariamente "presencia", y así lo ha hecho la RV60.


Filipenses 2:12
Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia [παρουσίᾳsolamente, sino mucho más ahora en mi ausencia [ἀπουσίᾳ], ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor,

De nuevo se contrapone la presencia, la parousia de alguien a su ausencia, en este caso la palabra griega ἀπουσία, apousia, que significa literalmente eso: ausencia. De nuevo, el sentido es tan claro que hasta la RV60 usa "presencia" para traducir parousia.


Filipenses 1:26
para que abunde vuestra gloria de mí en Cristo Jesús por mi presencia [παρουσίας] otra vez entre vosotros.

Aquí tenemos otra vez la palabra que según el Diccionario exegético del Nuevo Testamento "es un tecnicismo para designar la venida de Cristo al fin de los tiempos" referida, hasta por la RV60, a la presencia de Pablo entre los filipenses.


Mateo 24:37-39
Mas como en los días de Noé, así será la venida [παρουσία] del Hijo del Hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida [παρουσίαdel Hijo del Hombre.

En este pasaje se comparan "los días antes del diluvio" con la parousia del Hijo del Hombre. No se compara con un acto puntual, momentáneo, sino con un periodo de tiempo: "los días de Noé".


No incluiré más ejemplos del uso de parousia para no alargar la entrada excesivamente, pero los citados hasta ahora prueban de manera inequívoca que el significado de la palabra parousia (παρουσία) en el NT es el de "presencia". 

Lamentablemente, como en tantas otras ocasiones, la presión confesional y mercadotécnica es enorme, de manera que hasta diccionarios que se suponen académicos incluyen como primera acepción para la palabra parousia la española "venida". Así lo hacen, por ejemplo, la Concordancia manual y diccionario griego-español del Nuevo Testamento de Pedro Ortiz (publicada por las Sociedades Bíblicas Unidas) o el Diccionario conciso griego-español del Nuevo Testamento de Elsa Tamez e Irene Foulkes, publicado también por las Sociedades Bíblicas Unidas y que acompaña a las ediciones con introducción en español del Nuevo Testamento griego. No afirmo que estas y otras obras de consulta carezcan de valor, simplemente constato la tendenciosidad existente en muchos temas o conceptos con importancia teológica, confesional o mercadotécnica.

Si buscamos un diccionario griego-español académico y no teológico, ofrecerá como la principal acepción de la palabra parousia la española "presencia". 

Así lo hace, por ejemplo, el Diccionario griego-español de Miguel Balagué, publicado en 1968 en Madrid, en la entonces nacional-católica España:




Y, muy probablemente, si incluye las acepciones "venida" o "llegada" es por la influencia de la Vulgata Latina y las demás obras que por razones  teológicas le dan ese sentido en el NT. 

Veamos también la nota a Mateo 24:3 de la obra Análisis gramatical del griego del Nuevo Testamento de Max Zerwick y Mary Grosvenor (Verbo Divino, Estella, 2008):









Esta obra también ofrece como primera acepción la palabra "presencia".

Es curioso que al entender que la traducción "venida" no es correcta en el contexto del NT, se haya usado la transliteración parusía por parte de algunas versiones y obras de referencia, de manera que esta palabra ha llegado a incluirse en el Diccionario de la lengua española. Con lo fácil que es traducirla con su correspondiente en español: presencia. Como expliqué arriba, es muy difícil luchar contra los prejuicios religiosos y la presión teológica, confesional y mercadotécnica.

En conclusión, la traducción que con más fidelidad transmite en español el significado en el NT de la palabra παρουσία es la que ofrecen versiones como la TNM o el NT de Pablo Besson, a saber: "presencia".


Juan 3:13 ¿Es inspirada la frase "que está en el cielo"?

Veamos cómo traducen Juan 3:13 varias versiones de la Biblia. Colocaré en negrita las palabras que vamos a examinar:

Reina-Valera revisión de 1960 (RV60):
Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo.

Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo, que es el Hijo del Hombre.

Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, es decir, el Hijo del Hombre que está en el cielo.

Nadie ha subido jamás al cielo sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre.

Nadie ha subido al cielo sino el que descendió del cielo, el Hijo del Hombre.

Además, ningún hombre ha ascendido al cielo sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre.

Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo: el Hijo del hombre.

Como podemos comprobar, la traducción de este versículo es prácticamente idéntica entre estas versiones, con la única diferencia de la frase "que está en el cielo", que incluyen RV60 y LBLA.

¿Por qué algunas versiones incluyen la frase "que está en el cielo" en Juan 3:13 y otras no?

La respuesta es que esta frase no aparece en los mejores manuscritos griegos del Nuevo Testamento. Así, dependiendo de la edición del texto griego maestro que se haya usado como base textual las versiones incluyen o no esta frase. Por ejemplo, la edición del texto griego de Westcott-Hort, el Novum Testamentum Graece de Nestle-Aland, el Nuevo Testamento griego de las Sociedades Bíblicas Unidas, The Greek New Testament Produced at Tyndale House, Cambridge 2017 o The Greek New Testament: SBL Edition, 2010 no incluyen la frase, pero The New Testament in the Original Greek: Byzantine Textform, 2005 por Maurice A. Robinson y William G. Pierpont o el Textus Receptus sí la incluyen.

A continuación podemos ver una foto del aparato crítico del versículo 13 que ofrece el Nuevo Testamento griego 5ª edición de las Sociedades Bíblica Unidas. Aquí se nos indican las variantes que hay para este versículo así como los testigos que las apoyan:



La obra Sinopsis de los cuatro evangelios. Edición bilingüe greco-española (Sociedad Bíblica / Sociedades Bíblicas Unidas, Madrid, 2007) tampoco trae la frase. Veamos el aparato crítico (con el texto griego traducido al español) que ofrece esta obra a Juan 3:13:




Este aparato crítico se inspira, pero no es idéntico, al que ofrece el Nuevo Testamento griego de las Sociedades Bíblicas Unidas. Para la variante escogida, no incluir la frase, da una C, lo que indica que la lectura elegida es "difícil de decidir".

La realidad es que los mejores y más antiguos manuscritos griegos no traen la frase, incluidos dos papiros, P66 (alrededor del año 200) y P75 (principio del siglo III), así como los Códices Sinaítico y Vaticano (siglo IV), además de otros unciales de los siglos V y VIII, etc., y el contenido de la frase cambia entre otros diferentes testigos.

Este es el comentario que hace a esta variante textual la obra Un comentario textual al Nuevo Testamento griego por Bruce Manning Metzger (Sociedad Bíblica Alemana / Sociedades Bíblicas Unidas, 1ª edición 2006):



En resumen, el Comité de las Sociedades Bíblicas Unidas que produjo el Nuevo Testamento griego concluyó que, puesto que los mejores y más antiguos manuscritos no incluían la frase, esta había sido añadida por los copistas "como una glosa interpretativa" siglos después de haberse escrito el evangelio de Juan. Se evaluó la certeza de esta variante, no incluir la frase, con una B, lo que significa "que el texto es casi cierto".

La inmensa mayoría de las traducciones actuales no incluyen la frase "que está en el cielo" en su texto. Solo la traen las versiones de la tradición Reina-Valera, basadas en el Textus Receptus, con la excepción de la Reina-Valera Actualizada y la Reina-Valera Contemporánea. También la trae alguna versión, como LBLA o la Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy, que aunque afirman que su texto base es el Novum Testamentum Graece de Nestle-Aland, conservan lecturas del Textus Receptus, en mi opinión para contentar a sus lectores objetivos, acostumbrados a las lecturas espurias de Reina-Valera revisión de 1960.

Podemos afirmar, entonces, que la frase "que está en el cielo" muy probablemente no pertenece al texto inspirado de Juan 3:13. En todo caso, no es exegéticamente aceptable que una variante incierta se use para formular doctrinas.



Juan 1:3 ¿"por él" o "por medio de él"?

Veamos cómo traducen Juan 1:3 varias versiones de la Biblia:

Biblia del Oso por Casiodoro de Reina, publicada en Basilea en 1569:



Biblia del Cántaro, revisión de la Biblia del Oso hecha por Cipriano de Valera y publicada en Amsterdam en 1602:



Reina-Valera publicada en Londres en 1861:



Reina-Valera publicada en Madrid en 1914 (la revisión de Reina-Valera publicada en 1960 ofrece la misma lectura):



Reina-Valera revisión de 1977 (la revisión de Reina-Valera publicada en 1995 ofrece la misma lectura):
Todas las cosas por medio de él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

La Biblia de las Américas:
Todas las cosas fueron hechas por medio de El, y sin El nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

Traducción del Nuevo Mundo revisión de 1987:
Todas las cosas vinieron a existir por medio de él, y sin él ni siquiera una cosa vino a existir. Lo que ha venido a existir

Como se puede apreciar, existen algunas diferencias en la forma de verter este versículo al español, incluso entre versiones que pertenecen a la misma tradición Reina-Valera. 

En esta ocasión nos vamos a centrar en la diferencia en la manera de traducir la preposición griega διά, vertida "por" o "por medio de". Por ejemplo, las revisiones de Reina-Valera de 1909 y 1960 vierten "por él", pero las revisiones de 1977 y 1995 lo hacen "por medio de él"¿Cuál sería la traducción que transmite con fidelidad el sentido del texto griego? 

Para responder a esta pregunta, examinemos cómo ha traducido este versículo el Nuevo Testamento interlineal palabra por palabra publicado por las Sociedades Bíblicas Unidas en 2012:



Este interlineal ha vertido "por medio de" la preposición διά (al estar ante vocal se escribe διʼ), que precede en este versículo a αὐτοῦ, pronombre personal 3ª persona singular genitivo masculino.

Aunque la palabra griega λόγος, a la que se refiere el pronombre αὐτοῦ, es masculina, algunas versiones vierten αὐτοῦ por el pronombre personal femenino español "ella", para que tenga el mismo género que el sustantivo español "palabra" con el que han traducido λόγος. Así lo ha hecho este interlineal.

Pero volvamos a la mejor traducción de la preposición griega διά. El Diccionario exegético del Nuevo Testamento, Tomo I (Ediciones Sígueme, Salamanca, 2ª edición 2001) define así esta palabra:



De acuerdo a este diccionario, la traducción correcta sería "por medio de", pues en Juan 1:3 διά precede a un pronombre personal en caso genitivo: διʼ αὐτοῦ.

Asimismo, la obra Imágenes verbales en el Nuevo Testamento, Tomo 5 - Juan y Hebreos por Archibald Thomas Robertson (Clie, Terrassa, 1990) da la siguiente explicación sobre el significado de las palabras διʼ αὐτοῦ en este versículo:



Podemos comprobar que incluso una obra evangélica conservadora, como la de A. T. Robertson, afirma que el significado correcto de διʼ αὐτοῦ en Juan 1:3 es aquel que da a entender que La Palabra es solo un "agente intermedio" de Dios.

Es interesante saber que la Reina-Valera revisión de 1960 (RV60) traduce las palabras griegas διʼ αὐτοῦ por las españolas "por medio de él" en otros lugares del Nuevo Testamento, como por ejemplo en Hechos 2:22; 1 Corintios 8:6; Efesios 2:18; Colosenses 1:16 y Hebreos 13:15. Y en 1 Pedro 1:21 lo hace "mediante el cual".

La inmensa mayoría de las modernas traducciones al español vierten διʼ αὐτοῦ con las palabras "por medio de él" o algunas semejantes.

¿Por qué RV60 y la última revisión de las Sociedades Bíblicas Unidas, llamada Reina-Valera Contemporánea, así como alguna que otra traducción moderna, siguen vertiendo las palabras διʼ αὐτοῦ con las españolas "por él" o "por ella" en Juan 1:3, 10? Obviamente, no puedo dar una respuesta directa a esta pregunta, pero en mi humilde opinión es una decisión de traducción tendenciosa, con el objetivo de apoyar una determinada doctrina teológica, la "deidad" de Jesucristo, y de esa manera contentar a los usuarios objetivos de estas versiones.

Lo curioso del caso es que muchos de los que preparan, publican y usan estas versiones están entre los que critican otras traducciones de la Biblia por ser "incoherentes" y apoyar la teología de sus publicadores...




Jueces 18:30 ¿Manasés o Moisés?

Veamos cómo vierten Jueces 18:30 varias versiones de la Biblia (destacaré en las fotos la palabra que nos interesa):

La Biblia del Oso por Casiodoro de Reina (Basilea, 1569):



Versión Moderna por H. B. Pratt (Sociedad Bíblica Americana, 1893):


Esta versión ofrece la siguiente nota al nombre "Moisés":



Reina-Valera, revisión publicada en Madrid en 1914:



Reina-Valera revisión del 1960 (coloco en negrita la palabra que nos interesa):
Y los hijos de Dan levantaron para sí la imagen de talla; y Jonatán hijo de Gersón, hijo de Moisés, él y sus hijos fueron sacerdotes en la tribu de Dan, hasta el día del cautiverio de la tierra.


La Biblia Vulgata Latina traducida al español por Felipe Scio de San Miguel (Madrid, 1807):


Esta edición incluye la siguiente nota a la palabra "Moysés":



Nacar-Colunga, 1ª edición (Bac, Madrid, 1944):



Bover-Cantera (BAC, Madrid, 1947):



Traducción del Nuevo Mundo revisión de 1987 (coloco en negrita la palabra que nos interesa):
Después de aquello los hijos de Dan pusieron de pie para sí la imagen tallada; y Jonatán hijo de Guersom, hijo de Moisés, él y sus hijos llegaron a ser sacerdotes para la tribu de los hasta el día en que el país fue llevado al destierro.

La edición con referencias de esta versión ofrece la siguiente nota al nombre "Moisés":
“Moisés”, LXXAVg; MLXXBBSy: “Manasés”. Por respeto a Moisés, los escribas insertaron suspendida la letra heb. Nun, “n”, en el nombre original en M, haciendo que diga “Manasés”.


Así, podemos comprobar que algunas de las versiones citadas arriba traen la lectura "Manasés" y otras "Moisés". Entonces, ¿cuál es la correcta?

Para responder a esta pregunta tenemos que volver al campo de la crítica textual de la Biblia Hebrea o Antiguo Testamento y al contenido e importancia de las notas masoréticas. Veamos cómo lo explica el Dr. Julio Trebolle Barrera en su obra La Biblia judía y la Biblia cristiana (Editorial Trotta, Madrid, 4ª edición 2013; pág. 298):



Podemos comprobar, entonces, que fueron los masoretas los que incluyeron la nun (letra n) elevada en el texto hebreo de Jueces 18:30, para que se leyera "Manasés" en lugar de "Moisés", porque les daba vergüenza que un descendiente del gran profeta de Jehová y libertador del pueblo de Israel se hubiera convertido en un sacerdote de la adoración falsa. Sin embargo, al escribir esa letra elevada sobre las otras, señalaban que se había producido un cambio en las consonantes de la palabra, y que el nombre original era "Moisés".

La Vetus Latina (VL) y la Vulgata (Vulg) traen el nombre "Moisés". El texto más antiguo de la Septuaginta ofrece la lectura "Moisés"; más tarde se cambió esta por "Manasés". De hecho, hasta el Códice Alejandrino sufrió una corrección hexaplar de acuerdo con el texto masorético, que introdujo la palabra "Manasés" en el manuscrito.

Es curioso que una versión como la Reina-Valera revisada en 1960 corrige el texto hebreo en Jueces 18:30, de acuerdo a la masora, pero incoherentemente no hace lo mismo con el resto de las enmiendas de los soferim.

También la Bover-Cantera muestra incoherencia, pues no ha corregido el texto hebreo en Jueces 18:30, cuando lo hace en otros pasajes, de acuerdo a la masora.

La Biblia de las Américas no corrige ninguna de las enmiendas de los soferim, ni en Jueces 18:30 ni en ningún otro lugar.

La Traducción del Nuevo Mundo es excepcional, pues corrige los principales cambios efectuados por los soferim, de acuerdo a la masora. Asimismo, las notas que ofrece sobre esta cuestión son académicamente excelentes.


Juan 7:28 ¿"Y no he venido de mí mismo" o "Además, no he venido por mi propia iniciativa"?

Veamos cómo traducen cierta frase de Juan 7:28 varias versiones de la Biblia:

Reina-Valera revisión de 1960 (RV60):

y no he venido de mí mismo

La Biblia de las Américas (LBLA):

Yo no he venido por mi propia cuenta

Nueva Biblia latinoamericana de hoy (NBLH):

Yo no he venido por decisión propia

Traducción del Nuevo Mundo revisión de 1987 (TNM):

Además, yo no he venido por mi propia iniciativa


Como se puede comprobar, esta frase se vierte de diferente manera entre estas traducciones de la Biblia. ¿Cuál sería la lectura que mejor transmite el significado del texto griego?

Para responder a esta pregunta, examinemos primero la traducción interlineal de Juan 7:28 que ofrece el Interlineal académico del Nuevo Testamento griego-español publicado por la editorial Clie en 2018:




Analicemos las palabras griegas claves para entender esta frase: ἀπʼ ἐμαυτοῦ.

Esta construcción está formada por la preposición ἀπό, indicando la persona de la cual surge un acto, y el pronombre reflexivo 1ª persona ἐμαυτοῦ, "mí mismo". 


La obra Análisis gramatical del griego del Nuevo Testamento por Max Zerwick y Mary Grosvenor explica así el significado de la construcción ἀπʼ ἐμαυτοῦ en Jn 7:28:


En este contexto, lo que Jesús quería enseñar es que la idea de venir a la Tierra no había partido de él. Era su Padre, Jehová, quién le había enviado.

Esta construcción ocurre 7 veces en el evangelio de Juan, a saber: Jn 5:30; 7:17, 28; 8:28, 42; 10:18 y 14:10. En todos los casos, menos en Jn 10:18, indica la subordinación del Hijo de Dios a su Padre celestial.

Notamos, entonces, que solo tres versiones de las citadas arriba transmiten de una manera entendible el sentido de esta frase: LBLA que vierte "por mi propia cuenta", la NBLH, que lo hace "por decisión propia" y la TNM que ofrece la lectura "por mi propia iniciativa".

La traducción que ofrece RV60, "de mí mismo", es extremadamente literal y prácticamente incomprensible en este contexto.

Podemos concluir, entonces, que solo LBLA, NBLH y TNM transmiten claramente la subordinación del Hijo de Dios a su Padre que encontramos en Juan 7:28.


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